Pero ser viejo tiene sus cosas positivas. Sin ir más lejos, sentirse protagonista de su propia evolución como persona y, más que nunca, un importante miembro de la comunidad a la que pertenece. La sociedad, no lo neguemos (¿cuántas películas de TV o cine, anuncios, o pases de modelos tienen por protagonistas principales a personas mayores?) discrimina a los viejos, pero éstos también tienen alguna responsabilidad en tanto que, a veces inconscientemente, participan activamente ("eso es cosa de jóvenes, que decidan ellos") en este proceso de segregación y desconsideración de los mayores.
viernes, 3 de diciembre de 2010
El mito de la eterna juventud
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1 comentario:
Es cierto que los ancianos son descriminados socialmente y que también ellos mismos practican la autodiscriminación. Pero también es cierto que muchas veces se sacan las cosas de contexto y entendemos lo que queremos, porque al decir "eso es cosa de jóvenes" están demostrando su sabiduría al dejar hueco a nuevas generaciones para que también hagan sus aportaciones, en muchos casos hacen de guías por los senderos del mundo... En mi opinión no todo es blanco o negro, y hoy en día también hay mayores que hacen labores sociales como enseñar a otros mayores a navegar por internet, literatura a presos,... Es cuestión de cómo vean ellos el vaso, si medio lleno o medio vacio...
Interesante tu blog, me ha gustado el paseo. ¡Saludos!
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